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Mano firme sobre alumnos ‘ilegales’
Published September 10, 2009
Es uno de los peores secretos guardados del distrito escolar público.
Niños que cruzan la frontera procedentes de México para estudiar en las escuelas de Del Rio.
“Esto ha estado ocurriendo por años. Todos saben esto. Cuando ves una gran cantidad de niños con mochilas que cruzan el puente después de clases, no es necesario ser un gran científico para saber de donde vienen,” dijo Cheryl Weimer, quién tuvo cinco hijos en las escuelas del Distrito Escolar Independiente Consolidado San Felipe Del Rio (San Felipe Del Rio Consolidated Independent School District) hace más de 13 años.
Pero la mañana del miércoles, oficiales del distrito estuvieron en el puerto que separa a Del Rio de su ciudad hermana, Ciudad Acuña, Coahuila México, con un mensaje para los padres de familia.
“Se ha observado que su hijo cruza a los Estados Unidos procedente de México para acudir a la escuela. . . Su hijo será retirado del distrito escolar inmediatamente,” se lee en una carta entregada por oficiales del distrito a los padres en el puerto de entrada la mañana del miércoles.
La carta pide a los padres de familia que se dirigan a la Oficina de Servicios Estudiantiles (Office of Pupil Services) del distrito para que muestren prueba de residencia en los Estados Unidos.
El Superintendente Kelt Cooper dijo que se tomó esta acción después de que el distrito recibiera un reporte de que más de 540 niños de edad escolar habían sido registrados cruzando hacia Estados Unidos.
“Cuando hay furgonetas (vans) con placas de circulación de Acuña que dejan niños en las escuelas primarias y un reporte que dice que cientos de niños están cruzano. . . tenemos un problema,” dijo Cooper. “Con este tipo de números, está fuera de control. . . estaba frente a nuestros ojos.”
Bajo la ley estatal, los únicos alumnos que pueden tener educación pública gratuita en el Distrito Escolar Independiente Consolidado San Felipe Del Rio, son quienes residen dentro de él y Cooper dice que su responsabilidad es hacer que se cumpla esa ley.
“Yo estoy obligado por las leyes de este estado y por el reglamento de este distrito,” dijo Cooper. “También tengo una responsabilidad con nuestros contribuyentes (taxpayers).”
Sin embargo, la pérdida de estudiantes significa también una pérdida de ingresos para el distrito, que recibe fondo del estado, basado sobre la insripción y asistencia de los estudiantes.
“¿Va esto a lastimar mi presupuesto? Esta es una pérdida de $2.7 millones y por supuesto que nos va a afectar,” dijo Cooper. “Aunque el hecho es que, para empezar ese no era nuestro dinero.”
Niños que cruzan el Rio Grande para acudir a la escuela no es nada nuevo y es algo que Cooper, quién nació, creció y ha pasado la mayor parte de su carrera en comunidades fronterizas, ha visto antes.
En el año 2002 Cooper, entonces superintendente del distrito escolar de Nogales en Arizona, le tocó retirar a estudiantes residentes de México del sistema escolar.
“Esto ha estado ocurriendo por décadas,” dijo Cooper. “Es como el juego del gato y el ratón y no solo ocurre en Del Rio.”
Cooper dijo que ha visto familias hacer grandes esfuerzos para que sus hijos entren a las escuelas.
“Los padres viene y establecen residencias por un mes antes de que inicien las clases. Rentan una casa o un departamento, obtienen los servicios urbanos a su nombre y registran a sus hijos en la escuela. Luego, un mes después, ellos regresan a México,” dice Cooper, agregando que el asunto no tiene nada que ver con el estatus de inmigración, citando el caso de 1982 de la Suprema Corte que prohibe a los distritos tan siquiera hacer esa pregunta.
“Todo se reduce a la residencia. ¿Viven el niños en nuestro distrito o no?” dijo Cooper.
Carla Gonzalez dice que ha escuchado esa frase en repetidas ocasiones desde la mañana del miércoles.
Gonzalez, quién dice que reside en Del Rio con su cuñada al sur de la ciudad, pero que a menudo viaja a México para visitar a su deportado esposo, fue sorprendida en compañía de sus tres hijos durante la medida enérgica del miércoles.
“¿Nosotros vivimos aquí la mayoría del tiempo y ahora ello están allí diciendo que no puedo visitar a mi esposo y que mis hijos no pueden ver a su padre? Es ridículo y mucha gente va a sentirse molesta con esto,” dice Gonzalez. “Ellos no están tomando en consideración ninguna circunstancia especial.”
Gonzalez dijo que pasó la mayor parte del miércoles tratando de verificar que ella reside dentro del distrito, pero que fue de poco provecho.
“Incluso llevé a mi cuñada conmigo para que ella pudiera decirles que yo vivo con ella, pero eso no fue suficiente,” dijo Gonzalez. “Yo no tengo ningún recibo a mi nombre, no es mi casa.”
Gonzalez desconoce que ocurrirá si no pude solucionar el problema con el distrito.
“Pienso que voy a tener que pensar muy seriamente en dar clases en el hogar (home schooling) a mis hijos,” dijo Gonzalez esta mañana. “He estado casada durante 20 años y no nos vamos a separar a causa de esto.”
Aunque Cooper dice que no tiene ninguna intención de retroceder con respecto a la ley, piensa que pudiera existir alguna solución.
Cooper espera presentar un plan al consejo directivo escolar dentro de un mes que permita a los niños no-residentes estudiar en las escuelas de Del Rio pagando una cuota y si el espacio lo permite.
Cooper dice que el distrito está planeando también aplicar para la aprobación del estado para que permita que los niños de México que posean visa de estudiante puedan estudiar en las escuelas pagando una cuota.
“Nosotros no tenemos la autoridad de pasar este gasto a los contribuyents,” explicó Cooper.
Linda Eagles, quién tuvo tres hijos en la escuela pública, está de acuerdo.
“Sabes que, nosotros pagamos por la enseñanza porque viviemos aquí, porque pagamos impuestos, nuestros hijos lo merecen. No es justo que nosotros tengamos que pagar por niños cuyos padres no están pagando. Se que esto suena egoista, pero es la verdad,” dijo Eagles, quién agregó que cobrar una cuota sería una justa solución.
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